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Tengo la certeza que la mayoría de ustedes, al igual que yo, sueña con un hijo que tenga éxito académico. Personalmente no niego que me encantaría que le fuera excelente en todos los Simce que rinda y en la PSU del año… ufff, mejor ni saco la cuenta, probablemente tendré más canas y achaques de los que me gustaría tener en ese momento. Pero achacoso y canoso, obviamente me gustaría tener esa satisfacción.

Pero qué sucedería si eso no ocurre, que más allá de no tener esa satisfacción (que es lo menos relevante en verdad), mi hijo no tuviera éxito académico, no pudiera entrar a la universidad y el camino se le hiciera arduo y duro. Mi padre siempre repite una frase que leyó en su momento y que a mí me hace mucho sentido, “los hombres deben comprender que en el teatro de la vida, sólo Dios y los ángeles son expectadores”, o algo por el estilo :-) , qué pasaría si la vida de mi hijo partiera más cercana a una tragedia que a una comedia?.

Personalmente admiro mucho el trabajo de un hombre que nos ha afectado la vida a todos nosotros, uno de los emprendedores y creativos más sobresalientes de nuestro tiempo, Steve Jobs, uno de los mejores ejemplos mundiales de lo que es un lider y, entre otras cosas, el responsable de que tengamos computadores personales como los conocemos hoy.

Fundador de Apple (los computadores) y de Pixar (muchas de las películas que ve tu hijo), es un tipo que no le interesa el rumbo de su industria en el presente, su preocupación es “predicar” literalmente lo que será el futuro. No piensa en mejorar su empresa de hoy, para eso existen muchos títulos universitarios en su equipo supongo, él como lider anda por el mundo contando una historia seductora y creible de un futuro mejor, en su caso, relacionada con la tecnología. Recuerdo un video que vi por allí en donde pregunta al auditorio si sabían para que servía el bolsillo chico de los jeans, para luego mostrar un ipod (reproductor de música portatil para los que no lo conozcan, un mp3), casi ícono de los jóvenes de nuestro tiempo.

Sin embargo, este hombre no tiene título universitario, es hijo de una joven madre soltera que lo dio en adopción cuando era bebé, se crió en una familia de clase trabajadora, comenzó su imperio tecnológico en la cochera de su casa, durmió en el suelo en los dormitorios de la universidad luego de abandonarla a los 6 meses de haber entrado, por problemas económicos, a los 30 años perdió todo cuando lo sacan de su empresa, y reconstruye su mundo con sueños y pasión nuevamente. Su receta? stay hungry, stay foolish…

“Vuestro tiempo es limitado, así que no lo gastéis viviendo la vida de otro. No os dejéis atrapar por el dogma — que es vivir según los resultados del pensamiento de otros. No dejéis que el ruido de las opiniones de los demás ahogue vuestra propia voz interior. Y lo más importante, tened el coraje de seguir a vuestro corazón y vuestra intuición. De algún modo ellos ya saben lo que tú realmente quieres ser. Todo lo demás es secundario”.

Les comparto su discurso a los graduados de la universidad de stanford el año 2005, creo que todo padre debiera escucharla, la frase con la que parte es genial, “esto es lo más cerca que he estado de obtener un título universitario”. A los que no lo han leído o escuchado, les va a gustar, a los que ya lo han visto, vale la pena hacerlo de nuevo (viene con subtítulos en español).

El éxito de mi hijo no quiero que sea producto de una búsqueda neurótica y arribista, ruego a Dios que sea el efecto de la existencia de un hombre enamorado de su vida, apasionado por lo que hace, amante de sus sueños y confiado en su capacidad de marcar una diferencia. Y también, por que no, hambriento y alocado. Sólo así las canas y los achaques habrán valido la pena.

Gran pregunta y provocadora reflexión la que encontré en el blog del rector del colegio Altamira, www.jaimevaldes.cl , la que quiero compatir con ustedes. Mas tarde voy a postear mi opinión al respecto, y ojalá empecemos todos a participar.

Paola, delegada de pastoral, nos cuenta de una actividad que se desarrollará en el colegio y para la que necesita de nuestra colaboración. No publicaré acá su correo para no convertirla en víctima del spam pero si están interesados, contáctenla directamente a ella o envíen un correo con su nombre, el de su hijo y su teléfono, al mail de contacto de la directiva de apoderados que les fuese comunicado en la circular correspondiente. Paso al mensaje de Paola:

  

En el mes de Junio, desde el día miércoles 6 hasta el día viernes 15, excluyendo el domingo 10, se celebrará la novena en preparación a la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, días en los cuales como padres debemos hacernos presentes en el colegio para realizar la oración de la mañana con nuestros hijos. Es por esto que necesito por lo menos a ocho apoderados, uno por dia, comprometidos para estar en el colegio a las 8:00 de la mañana para realizar la oración y algunas actividades con nuestros hijos (20 mín. aprox.).

Creanme que es una actividad muy bonita y que va a quedar para siempre en los corazones de sus hijos, por que, que más bonito que ver al Papá o la Mamá rezando para todos los compañeros.

Hace unos días les hicimos llegar una comunicación en donde les informábamos que dentro de las actividades planificadas como directiva de padres, estaba el potenciar las “experiencias significativas” en nuestros niños en un contexto guiado y compartido con sus compañeros.

Nos referíamos con esa frase a la realización de actividades con un cariz cultural y/o social, fuera del colegio (con las debidas normas de seguridad obviamente), que les permitieran ampliar su mundo experiencial, contando con la guía de la tía Carolina que gustosa se ofreció para colaborarnos.

El mundo es amplio y diverso, lleno de experiencias maravillosas, y el cerebro y corazón de nuestros hijos son un campo fértil que debe ser sembrado de expriencias inolvidables y enriquecedoras. Es por esto que hemos pensado en algo más que simples paseos, conversamos de actividades con un significado especial para el niño y que contribuyan con su conocimiento del mundo más allá delos límites de la sala de clases.

En este sentido, comparto con ustedes un texto de Eduardo Galeano (“El libro de los abrazos”) y les repito la pregunta inicial, ¿hasta donde permitirás que su pequeño “fueguito” brille?.

“Un hombre del pueblo de Neguá; en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.

El mundo es eso -reveló-. Un montón de gente, un mar de fueguitos.

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende”.

Me imagino que a todos nosotros nos llegó la invitación de la Editorial Océano para retirar el libro del que nuestros hijos eran los autores. Muy buena la iniciativa de la editorial y del Ministerio de Educación. A continuación les posteo la creación de nuestros pequeños cuentistas del kinder D, publicada en el libro “Historias de Grandes Pequeños”.

El Paseo de la Princesa

Érase una vez una princesa que vivía en un castillo y estaba muy aburrida, se acercó a la ventana a ver las flores, los árboles y las hojitas que estaban en el pasto.

Tomó su teléfono y llamó al zoológico porque tenía ganas de ver los leones, el zorro, las serpientes y los pajaritos.

A lo lejos escuchó un sonido, era el tren, se fue corriendo a la reja del castillo y salió. Camninó por entre los árboles y en un momento apareció el cazador con su escopeta, la Princesa se asustó, pero el cazador le preguntó, donde está el río, la princesa le respondió -al lado del zoológico- y lo invitó para que lo acompañara.

Se fueron conversando y al llegar al zoológico, el cazador le prometió a la Princesa que nunca más iba a usar su escopeta y que ahora cuidaría a todos los animalitos del reino.

…Y pasó por un zapatito roto, para que mañana les conmtemos otro. Fin.

Gracias a la tía Carolina Moreno por su amor y preocupación por los niños.

Si extrapolamos las estadísticas nacionales más conservadoras a nuestro curso, es posible que 5 de nuestros niños esté siendo víctima de violencia por parte de sus padres, físico o verbal. Ésta es una aproximación a la virulé, estamos de acuerdo, sin embargo y para prevenir la ocurrencia de este problema en nuestra comunidad de padres, quice postear este tema.

Para la connotada psicóloga Neva Milicic “es un gran error aplicar cualquier tipo de castigo a los hijos, porque provocan daños importantes en su desarrollo. El problema está en que los padres creen que está bien castigar y decirle al hijo ‘como te sacaste malas notas no vas al cumpleaños de tu amigo’, y no saben que no sólo eso es dañino para los niños, sino que además no sirve de nada, porque los castigos no son efectivos”.

Explica además que “en el castigo el niño paga su culpa, pero no hace propósitos para el futuro ni repara su falta. La idea es que no hagan las cosas por miedo, porque eso pierde su efectividad en cuanto la persona que ejerce el castigo desaparece”.

Más información la puedes encontrar aquí.

Cuando he leído opioniones en foros me ha sorprendido la frecuencia con que padres argumentan en este tenor: “mi padre me sacaba la ‘cresta’ y aquí estoy sin ningún trauma, que daño va a causar una palmada en el poto bien dada cuando es necesario o un reto merecido”. Vivimos en una cultura autoritaria heredada de nuestros padres, pensemos en las reacciones de muchos de los ‘sin traumas’ por haber sido educados en esas normas, cuántos de nosotros:

  • Nos angustiamos cuando vamos a pedir un aumento de sueldo y somos de los que llegamos a la puerta del jefe, damos media vuelta y nos devolvemos para regresar mañana.
  • Tenemos problemas para hablar en público, sobre todo en grupos numerosos y desconocidos.
  • Cuando estamos en la fila del banco y alguien trata de ‘colarse’, le reclamamos al que tenemos al lado como si éste pudiese hacer algo, y no nos acercamos al guardia o encaramos directamente a la persona que se quizo pasar de lista.
  • En un servicio público o empresa privada, al ser víctimas de la desidia y la flata de respeto en la atención, en vez de pedir hablar con el jefe o dejar el reclamo por escrito, nos vamos a casa reclamando por el país en que vivimos.
  • Cuando estamos en un restaurant y el mozo no nos atiende, en vez de alzar la voz para ser escuchado, esperamos a que éste mire la mesa, aunque esto demore 5 minutos.
  • Y lo que es peor, cuando podemos hacer cambios importantes o trascendentes en nuestras vidas, realizar cosas enriquecedoras y que íntimamente deseamos más que nada, nos decimos ‘para qué, si no voy a ser capaz’.

Es decir, adultos tímidos, inseguros y apocados. No estoy criticando, advierto, personalmente soy fruto de la misma cultura y es posible que muchos de estos comportamientos, en mayor o menor medida, también sean míos.

Mi análisis no tiene nada de científico ni profesional, debo reconocer está mas cerca de la hociosidad que del rigor, sin embargo, cuando veo a una madre, ABC1 en el Jumbo La Dehesa o D o E en el Montecarlo de J.J.Pérez en Cerro Navia, gritoneando y humillando en público a un niño de 5 años , o un padre dándole instrucciones a una hija de 3 años con un tono digno del instructor de Pelotón, me pregunto cuántos de ellos son hijos de padres autoritarios y cuántos son adultos “sin traumas” que presentan algunos de los comportamientos que acabo de listar y otros tanto más complicados, o si no preguntémosle a las mujeres que engrosan las estadísticas de mujeres maltratadas.

Hay frases que de tanto decirlas comienzan a vaciarse de sentido. Con Ivonne hemos comentado muchas veces, al pasar frente a colegios de todo tipo, que casi la totalidad de ellos luce un cartel de tamaño significativo que promueve la “Excelencia Académica” que se cultiva en ese establecimiento, aunque todos sepamos que lo más probable sea que la educación que allí se imparte, lamentablemente, esté más cercana a las clases del profesor Jirafales y el Chavo del 8. La pregunta que siempre nos hemos hecho es con respecto a cuál será la definición de Excelencia Académica  que subyase a esos carteles. Afortunadamente en el colegio hemos visto pocos carteles y más acción al respecto, pero aún falta bastante creemos.

Sin embargo, hoy quisiera compartir con ustedes otra frase que se repite mucho y que es la que titula este post, y que más que frase es una pregunta que lanzo para su reflexión, ¿qué es concretamente un padre comprometido con la educación de su hijo?. Es cierto, todos tenemos una idea de lo que no es un padre con esa característica, me lo imagino una especie de Al Bondy de “Matrimonio con Hijos” con una cerveza en una mano, la otra metida entre el cinturón y la camiza, el control remoto en las rodillas y vociferando improperios a la final del campeonato transmitido en la tv, todo esto mientras sus hijos detrás hacen de las suyas sin que a nadie le importe.

Sin embargo, seré yo lo “suficientemente comprometido” con mi hijo, estaré lo “suficientemente comprometido” para que el día de mañana no me traiga un resultado Simce digno de la educación rural de Timbuktú (sin ánimo de ofender obviamente a esa nación africana, llamada la Atenas del deserto en su tiempo por algunos), una paupérrima PSU, o lo que es peor, que suceda que al oír el nombre de Roberto Bolaños lo primero que se le venga a la mente sea el ya mencionado Chavo del 8 (como le pasó a una niña en la tv hace algunos años)?.

Repito, todos tenemos una noción de lo que se trata ese bendito compromiso, pero tengo que ser muy sincero y reconocer que nunca he leído un manual del cortapalos del buen padre en donde, a modo de catálogo, se operacionalice o especifique concretamente qué es lo que se debe hacer para cumplir con esa condición. Tengo que sentarme todos los días a hacer las tareas “con” mi hijo?, o puedo estar “al aguaite” mientras él las hace?, tengo que participar de todas las actividades del colegio y, por ejemplo, aún a costa de mi sueño levantarme temprano el fin de semana, ponerme el buzo y llevarlo al taller de tenis en la parcela del colegio?, o lo puedo meter en la cama y tratar de dormir mientras le prendo la tv, escuchando entre sueños las canciones de Lazy Town o Backyardigans. El conocer los gustos de mi hijo en la tv me suma puntos o aún estoy en deuda con mi conciencia de padre moderno “comprometido con la educación de mi hijo” (no se si mi padre se planteaba estas divagaciones, pero recuerdo que pobre de mí si me levantaba de la mesa antes de aprenderme quién descubrió America, el teorema de pitágoras o 3×7).

Volviendo al presente, propongo que tratemos de definir ese compromiso, que lo operacionalicemos, que lo llevemos a plan de acción, que lo concretemos, incluso que le pidamos ayuda al colegio, y nos demos opiniones entre todos. Por mi parte, creo que estaré en la fila de los que con gusto aplicaré lo aprendido. Si me piden que sea un padre comprometido, que alguien me diga qué significa.

Hace algunos minutos leí una frase del ex presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, que me demostró que este hombre no sólo gustaba de los puros, también en ocasiones decía cosas medianamente interesantes. En 1994 en un discurso dijo lo siguiente:

“Los padres que conocen a los maestros de sus hijos, apagan el televisor y ayudan a sus hijos con sus tareas y les educan sobre lo correcto y lo incorrecto, aquellos padres, sí hacen una diferencia.”

Para empezar, es una buena frase, podríamos seguir con las nuestras, para ti, que es ser un padre/madre comprometido?     

Mucho se ha hablado el último tiempo de la inteligencia emocional y más allá de la terminología técnica, estaremos todos de acuerdo con que no basta en la vida un coeficiente intelectual destacado si no existe un correlato de éste con un manejo eficiente de las dimensiones emocionales de la naturaleza humana. Afortunadamente las personas somos multidimensionales, y esta condición no debe ser olvidada al momento de afrontar la ardua tarea de educar en nuestros hogares.

Encontré la siguiente información esta página sobre inteligencia emocional que quiero compartir con ustedes. Me parece bien interesante y motivador de la reflexión:

“La prestigiosa revista CHILD (marzo de 1998), ha demostrado cómo los niños 
podrían relacionarse en la escuela de una manera social y emocional: 

  • Los niños deberían estar motivados y seguros de sí mismos.
  • Deberían saber qué comportamiento se espera de ellos en la escuela y hasta dónde pueden actuar cediendo a sus impulsos.
  • Deberían esperar antes de pedir ayuda y poder seguir unas indicaciones. 
  • Deberían mostrar sus propias necesidades y a su vez armonizarlas con las de los otros niños. 

El éxito escolar se puede predecir mejor mediante tests emocionales y de integración social que a partir de tests de inteligencia. Incluso el clima emocional en la familia es, según el investigador matrimonial
John Gottman, de la Universidad de Washington, más revelador que el propio CI de cada niño. 

Los niños de familias en las que los padres discuten poco entre ellos son más queridos por sus compañeros de colegio, más aceptados y respetados por sus maestros, tienen menos problemas de comportamiento y aprenden con mayor facilidad”. 

Otro lugar con información interesante es éste.

Fuente: www.simce.cl 

De dulce y de agraz, al parecer así fue el ánimo de todos nosotros con respecto a los resultados del colegio en la última medición Simce. Mientras los segundos medios tuvieron un resultado bastante bueno obteniendo 314 puntos en castellano (suben 15) y 336 en matemáticas (suben 10), en el caso de los cuartos básicos el resultado es “preocupante” por decir lo menos: 289 en lenguaje y comunicación (bajan 16 puntos), 290 en matemáticas (bajan 13 puntos) y en 310 en comprensión del medio (se mantienen).

Está claro, por la edad de nuestros hijos e hijas, en donde ponemos la atención en los resultados, definitivamente el tema académico es un punto que debe estar en nuestra preocupación. Lo propongo para la próxima reunión de apoderados.

Como lo mencioné la última vez que estuvimos juntos, nuestros hijos están en periodos de aprendizajes críticos, o adquieren las destrezas hoy o “pasó la vieja” como decimos coloquialmente, por lo que debemos hacer un trabajo muy estrechamente ligado al colegio potenciando lo bueno y complementando lo falente. 

Sería muy interesante interiorizarnos en concreto en los planes del colegio para potenciar la variable académica, lo conversaré con Ivonne (delegada académica), para tener información sobre el tema. 

Hace un tiempo atrás, buscándole un regalo a mi padre en la Feria del Libro, recuerdo haber hojeado un libro con una presentación que me pareció muy impresionante, hablaba de terremotos, guerras, catástrofes naturales, genocidios, además de otras situaciones terroríficas y “normales” en nuestro mundo actual, y de la capacidad que los teóricos habían detectado en algunas personas para sobreponerse mejor que otras a estas realidades, “sacudirse” el dolor y continuar viviendo sin que la experiencia vivida se convierta en una condena.

Inmediatamente pensé en el Nachín y en mi fantaseoso deseo de dotarle de un paraguas invisible y eterno, que le proteja por siempre de los embates emocionales de la vida, incluso en aquellos momentos en que mis limitaciones humanas me impidan estar allí cerca de él. Como tal invento lamentablemente no está disponible, el tema del libro me pareció muy interesante y lo comparto con ustedes: la resiliencia.

Se define como la capacidad de sobreponerse a lo adverso y salir reconfortado de la experiencia, creciendo con ella. Claramente es una característica que debemos potenciar en nuestros hijos, pero como nadie nos ha enseñado a ser padres y los peores pecados de la paternidad los cometemos por amor, tampoco nadie nos ha enseñado o dicho como tener hijos resilientes.

En el sitio web www.resiliencia.cl encontré listadas una serie de recomendaciones que me parecen interesantes para estimular la resiliencia en los niños de 4 a 7 años:

  • En situaciones difíciles, usar voz suave y tranquilizadora para calmarlos, abrazarlos, estimularlos a respirar profundo o contar hasta 10 para serenarse antes de hablar sobre algún problema.
  • Al enfrentar desafíos, como problemas en el colegio o peleas, mostrarles cuál es la conducta adecuada. Por ejemplo, fomentar que busquen ayuda y que traten de solucionar conflictos conversando.
  • Elogiar las conductas deseables, como cuando ordenan sus juguetes, se lavan los dientes o dicen que tienen rabia sin hacer una pataleta.
  • Estimularlos a ponerse en el lugar de los demás y a ser amables.
  • Ayudarlos a que aprendan a aceptar la responsabilidad por sus actos y a entender que sus acciones tienen consecuencias.

En este texto de la Universidad de Concepción se entregan otras recomendaciones interesantes:

  • Brindarles amor incondicional.
  • Expresar cariño en forma verbal y física.
  • Tranquilizarlos abrazándolos, acunándolos y hablándoles con voz suave. Estimular al niño a utilizar técnicas para calmarse a sí mismo, por ejemplo “respirar profundo y contar hasta diez”.
  • Modelar conductas resilientes cuando enfrente desafíos tales como problemas interpersonales, conflictos o situaciones adversas; promover confianza, optimismo y autoestima.
  • Entregar elogios por acciones como leer un libro, hacer las tareas, completar un puzzle, obtener buenas calificaciones.
  • Elogiar conductas deseables, como por ejemplo, ordenar sus juguetes, comerse la comida, expresar rabia sin hacer pataleta.
  • Estimularlos para que desarrollen actividades en forma independiente, con mínima ayuda de los adultos.
  • Estimular el reconocimiento de sus propios sentimientos y los de los demás.
  • Estimular el reconocimiento de su temperamento (tímido, extrovertido, etc.) y el temperamento de los demás.
  • Exponerlos gradualmente a situaciones de adversidad, por medio de la conversación y lectura de cuentos donde se presenten situaciones difíciles.
  • Estimularlos a expresar empatía y preocupación por los demás.
  • Fomentar la comunicación, la búsqueda de ayuda y el desarrollo de habilidades de solución de problemas.
  • Ayudarlos a aceptar la responsabilidad de su conducta y a entender que sus acciones tienen consecuencias.

Si bien es cierto que cada uno de estos puntos podría dar para una conversación en particular, para comenzar a conversar aquí o en la próxima reunión de apoderados me parece interesante.

Don Martiniano…

Don Martiniano Román Pérez, te dice algo ese nombre?, pues te cuento que es un español que está influyendo en tu vida familiar mucho más que lo que lo hacen los compatriotas de este señor dueños de tu línea de teléfonos, tu banco o tu energía eléctrica por lo que amerita conocer que piensa. Te cuento que es ideador del método que el colegio está implementando en el nivel párvulos y que nos fuera enunciado en la reunión inicial del año.

Pensamos que es muy importante que te interiorices de lo que se trata este método “Martiniano” que parece de lo más intersante y prometedor. Pero no olvidemos que los responsables últimos de la educación de nuestros hijos somos nosotros.

De seguro google será un muy buen aliado en tu búsqueda, por lo pronto te posteamos un extracto tomado de su web, www.martinianoroman.com, que te puede interesar.

“Esta transición hacia la sociedad de conocimiento se ha de visualizar en el aula y más en concreto en los Diseños Currriculares de Aula centrados en el desarrollo de capacidades y valores. El Modelo T, como modelo de planificación facilita el acceso a la sociedad del conocimiento ya que sirve para identificar sus elementos fundamentales y la representación mental de los mismos: contenidos y métodos como medios y capacidades – destrezas y valores – actitudes como objetivos. Pero la verdadera transición a la sociedad del conocimiento se concreta en la Planificación Corta que desarrolla el Modelo T, ya que los contenidos se transforman en arquitectura del conocimiento (pensamiento sistémico y sintético) y las actividades en estrategias de aprendizaje donde contenidos y métodos se orientan al desarrollo de los objetivos. Y ello no sólo en el papel sino sobre todo en la práctica profesional cotidiana en las aulas. De este modo se propicia una transición desde la escuela conductista de la revolución industrial a la Escuela Refundada en el marco de la sociedad del conocimiento o de otro modo se posibilita el cambio necesario del paradigma conductista propio de la revolución industrial al paradigma socio-cognitivo propio de la revolución del conocimiento.”

Muy críptico?, Bueno, no es la revista Ya pero no por eso deja de ser interesante, no les parece?

Bienvenidos!

Les damos la bienvenida a nuestra “reunión de apoderados virtual” en donde informaremos, publicaremos y conversaremos sobre todos aquellos temas que en una hora y media, cuatro veces al año, es imposible profundizar.

Si el taco, los estacionamientos, los apretones del metro, la salida rauda de la oficina y la falta de tiempo no son impedimento para que participemos con gusto de las reuniones formales, creemos que tampoco lo serán para dedicarle algunos minutos a la semana a la lectura de los posteos que la comunidad de padres publica, pensando en el bienestar de todos.

Recalcamos la idea de “comunidad” puesto que estamos convencidos de que nuestros hijos e hijas serán mejores personas, en la medida que detrás de ellos exista una comunidad escolar que contribuya activamente con sus familias en su crecimiento y desarrollo, participando de todas las instancias de encuentro que el tiempo, y en este caso la tecnología, permitan.

Si los seres humanos estamos en el mundo para cooperar más que para competir, es necesario vivenciar la idea de que el éxito de tu hijo será también el éxito del mío, en el entendido de que será un logro de toda una pequeña comunidad humana en pos de un mismo objetivo: contribuir al enriquecimiento emocional, intelectual, social y espiritual de esas pequeñas personitas que nos quitan el sueño y nos roban el corazón.

Por tanto, que nadie se nos duerma, que nadie se nos escape y se quede atrás, fuimos todos llamados por Dios a ser padres y tenemos que actuar en consecuencia, y como padres del siglo XXI, con la tecnología como aliada.

Ojalá tengamos éxito en ésta, una de las más duras, sacrificadas, pero no por eso menos noble y maravillosa tarea, ser buenos padres, así que, por lo pronto, a ponerle empeño en el blog, a participar y postear, que a la mayoría de nosotros nos quedan, por lo menos, más de una década juntos y muchas, muchas, muchas cosas que aprender y compartir. 

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