Tengo la certeza que la mayoría de ustedes, al igual que yo, sueña con un hijo que tenga éxito académico. Personalmente no niego que me encantaría que le fuera excelente en todos los Simce que rinda y en la PSU del año… ufff, mejor ni saco la cuenta, probablemente tendré más canas y achaques de los que me gustaría tener en ese momento. Pero achacoso y canoso, obviamente me gustaría tener esa satisfacción.
Pero qué sucedería si eso no ocurre, que más allá de no tener esa satisfacción (que es lo menos relevante en verdad), mi hijo no tuviera éxito académico, no pudiera entrar a la universidad y el camino se le hiciera arduo y duro. Mi padre siempre repite una frase que leyó en su momento y que a mí me hace mucho sentido, “los hombres deben comprender que en el teatro de la vida, sólo Dios y los ángeles son expectadores”, o algo por el estilo
, qué pasaría si la vida de mi hijo partiera más cercana a una tragedia que a una comedia?.
Personalmente admiro mucho el trabajo de un hombre que nos ha afectado la vida a todos nosotros, uno de los emprendedores y creativos más sobresalientes de nuestro tiempo, Steve Jobs, uno de los mejores ejemplos mundiales de lo que es un lider y, entre otras cosas, el responsable de que tengamos computadores personales como los conocemos hoy.
Fundador de Apple (los computadores) y de Pixar (muchas de las películas que ve tu hijo), es un tipo que no le interesa el rumbo de su industria en el presente, su preocupación es “predicar” literalmente lo que será el futuro. No piensa en mejorar su empresa de hoy, para eso existen muchos títulos universitarios en su equipo supongo, él como lider anda por el mundo contando una historia seductora y creible de un futuro mejor, en su caso, relacionada con la tecnología. Recuerdo un video que vi por allí en donde pregunta al auditorio si sabían para que servía el bolsillo chico de los jeans, para luego mostrar un ipod (reproductor de música portatil para los que no lo conozcan, un mp3), casi ícono de los jóvenes de nuestro tiempo.
Sin embargo, este hombre no tiene título universitario, es hijo de una joven madre soltera que lo dio en adopción cuando era bebé, se crió en una familia de clase trabajadora, comenzó su imperio tecnológico en la cochera de su casa, durmió en el suelo en los dormitorios de la universidad luego de abandonarla a los 6 meses de haber entrado, por problemas económicos, a los 30 años perdió todo cuando lo sacan de su empresa, y reconstruye su mundo con sueños y pasión nuevamente. Su receta? stay hungry, stay foolish…
“Vuestro tiempo es limitado, así que no lo gastéis viviendo la vida de otro. No os dejéis atrapar por el dogma — que es vivir según los resultados del pensamiento de otros. No dejéis que el ruido de las opiniones de los demás ahogue vuestra propia voz interior. Y lo más importante, tened el coraje de seguir a vuestro corazón y vuestra intuición. De algún modo ellos ya saben lo que tú realmente quieres ser. Todo lo demás es secundario”.
Les comparto su discurso a los graduados de la universidad de stanford el año 2005, creo que todo padre debiera escucharla, la frase con la que parte es genial, “esto es lo más cerca que he estado de obtener un título universitario”. A los que no lo han leído o escuchado, les va a gustar, a los que ya lo han visto, vale la pena hacerlo de nuevo (viene con subtítulos en español).
El éxito de mi hijo no quiero que sea producto de una búsqueda neurótica y arribista, ruego a Dios que sea el efecto de la existencia de un hombre enamorado de su vida, apasionado por lo que hace, amante de sus sueños y confiado en su capacidad de marcar una diferencia. Y también, por que no, hambriento y alocado. Sólo así las canas y los achaques habrán valido la pena.